A través de encuentros ambulantes han recorrido distritos como El Agustino, Los Olivos, Chorrillos y La Victoria, esta comunidad autogestionada se reúne para intercambiar, vender y exhibir lo que otros botan, transformando el estrés cotidiano del tránsito en un motivo de orgullo e identidad urbana. En estas mesas de diálogo se comparten piezas invaluables, como el archivo de Alexander (“Iguana”), quien custodia más de 8,000 boletos en tres tomos que reflejan cómo la calle y los fenómenos de la migración han construido Lima. Lejos de ser una actividad puramente de coleccionistas las reuniones funcionan como un espacio seguro de contracultura, donde los participantes expresan las perspectivas que tienen sobre la realidad política.

Frente a la digitalización del transporte y el uso masivo de tarjetas de pago, el boleto físico de papel tiene los días contados, lo que acelera la misión del colectivo para consolidar un Archivo Limeño del Transporte Público oficial. Para asegurar la sostenibilidad de esta protesta social y artística, el proyecto financia sus actividades mediante la venta de mercancía propia, destinando todas las ganancias a la producción del largometraje documental “Cuerpos en tránsito”, dirigido por la cofundadora Valeria Coello quien también es la creadora de la productora “Crioyo” que desarrolla la pieza audiovisual. Así, mientras la modernidad tecnológica avanza de manera inevitable, esta red de ciudadanos trabaja a contrarreloj para garantizar que el pasado y las historias de millones de limeños no queden en el aire. Sobre todo cuando las rutas de transporte en Lima cambian constantemente.

Entre 2021 y 2026, la ATU depuró el sistema eliminando o fusionando entre 60 y 80 rutas que se superponían en las vías troncales, reduciendo el mapa de ~520 a 450 rutas vigentes con el fin de disminuir la congestión y avanzar hacia un Sistema Integrado apoyado en tecnología (GPS y pagos digitales).

Fuente: Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) / Plan Regulador de Rutas.